Un impacto visual cargado de color y formas reconocibles pero transformadas. Un nuevo mundo con una mezcla de alegría e ironía, muy depurada. Es el trabajo del estudio berlinés Zebu designs y lo aborda con unas premisas muy claras: humor, claridad, sorpresa y originalidad.

Deben ser proyectos que encierren ideas sorprendentes, que representen un nuevo desafío, y que transmitan un mensaje muy claro. “Es muy emocionante descubrir cómo tus ideas llegan a convertirse en algo tangible y con sentido después de horas de pruebas y bocetos.

Es una sensación muy placentera ver fluir tus ideas sobre un papel. Creo que es la mejor parte de nuestro trabajo”, asegura uno de los dos componentes del equipo alemán.
Para cada nuevo trabajo ya cuentan con una cartera de clientes que respalda su esfuerzo y sus propuestas abarcan todo tipo de formatos y acabados.

En pleno proceso de trabajo.

De sus lápices, pinceles y rotuladores surgen espectaculares murales, encargos gráficos y de papelería, posters y trabajos para clubs de música y negocios con un lenguaje repleto de ingenio, brillantez, audacia y diversión. “Es la seña de identidad principal para reconocer nuestra firma”, dicen.

“En nuestra evolución ocupa una parte muy importante el trabajo de muralismo; es una parcela de la creación básica para nosotros”.

“Nos encanta experimentar con diferentes materiales y técnicas, sobre todo para sorprendernos a nosotros mismos. Durante los últimos años los fanzines y las ediciones de impresión en pequeño formato han ocupado gran parte de nuestra creación; incluso hemos trabajado en una serie de obras originales acabadas con pinturas acrílicas, pero en nuestra evolución ocupa una parte muy importante el trabajo de muralismo. Es una parcela de la creación básica para nosotros. Mejor que dedicarnos a crear encerrados en el estudio. Con estos murales nos resulta más fácil estar en contacto con la realidad de la vida cotidiana”, comentan.

Trabajo mural en unas oficinas.

Hay una parte que les desagrada del proceloso esfuerzo que esconde este negocio y es el papeleo que forma la parte oscura que envuelve a la mayoría de los artistas y creativos. “Realmente es muy cansado dedicar tanto tiempo a estas actividades de oficina, pero bueno, entendemos que es así. La clave reside en saber conjugar y encontrar el equilibrio entre esta faceta comercial y el trabajo de creador, sobre todo, cuando intentas que tu esfuerzo creativo sea diferente en cada momento”, dicen desde el estudio.

¿Y cómo se articula el trabajo a cuatro manos? “De una manera muy sencilla. Se plantean las ideas en común, se hacen bocetos sobre papel de lo que pueden ser las formas comunes y, a partir de ahí, se desarrolla. Lo bueno de ser un dúo es que somos dos cerebros trabajando juntos con un mismo fin y con ideas muy precisas”, aseguran ambos.

Trabajos sin complejos inspirados en el trabajo de Joan Miró, Henri Matisse, Hans Ticha o Willy Baumeister, pero que también bebe de artistas folk desconocidos que descubren en sus paseos, visitas, viajes o gracias a los comentarios de los amigos. En cualquier caso, Zebu Designs ofrece una nueva puerta a la creación con un sello personal y reconocible que les hace únicos.

Lámina en edición limitada.

Colaboración con la marca textil ZucZug.

Trabajo en el Club Ritter Butzke, en Berlín.

Fotos: ZebuDesigns.
www.z-e-b-u.com

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