LA MARCA

Muestras, prototipos, pruebas, materiales….en el estudio de la diseñadora.

Las pequeñas piezas escultóricas realizadas artesanalmente a mano por la joyera sevillana Trinidad Contreras no se pueden definir como unos trabajos de joyería al uso. Sus especiales formas y acabados esconden un mensaje específico en cada una de sus creaciones. Suelen estar relacionadas con necesidades de carácter personal, con preguntas y respuestas, y con reflexiones sobre cómo se relacionan los seres humanos, cuáles son sus necesidades y qué ofrece cada persona como individuo.

“Me siento escultora y experimento la libertad de crear sin límites. Es lo más valioso de mi trabajo”.

La intención de Trinidad pasa por expresar sus sentimientos a través de un material concreto, de las formas y los gestos, y crear una simbología propia que se vuelva universal. Basta con echar un ojo a las fotografías que acompañan este reportaje para darse cuenta de que es un trabajo complejo en el que deben coincidir en un mismo plano un diseño original y atractivo, y la simbiosis de diferentes materiales.

Broches y piezas de la colección 2010 y 2013 realizadas por la diseñadora.

EL DISEÑO

“Siento una gran fijación por las formas simples, geométricas y con volumen”, defiende la creativa. Apuesta por un trabajo relacionado más con la escultura que con la joyería, aunque finalmente el resultado a menor escala las convierte en pequeñas obras de arte portables.

Porcelanas, resinas y caprichosas formas creadas por Trinidad Contreras.

“Me siento escultora y experimento la libertad de crear sin límites. Es lo más valioso de mi trabajo. Solo cuando voy acabando cada una de esas piezas comienzo a imaginarlas en un cuerpo portador. Me resulta fascinante, es como llevar puesto una pintura o una escultura, no solo con la función de decorar o completar un cuerpo”, dice convencida.

La joyera Trinidad Contreras y uno de sus collares.


Trabajo minucioso y de precisión para materiales plásticos y de cerámica.

LOS MATERIALES

Belleza, orden y concreción términos básicos en las piezas y el trabajo de Trinidad Contreras.

Es aquí donde se presenta el punto que marca la diferencia con la joyería tradicional, en introducir materiales quizás menos usuales en este trabajo, pero que consiguen incorporar un nuevo lenguaje expresivo. “En la joyería contemporánea el uso de cualquier material es válido, siempre que sea con un buen criterio, eso es así desde los años 60. En mi caso, la porcelana aporta gran parte al significado de la obra por cómo se transforma durante el proceso creativo”, comenta. Es además “un material que se está haciendo fuerte en el mercado del arte contemporáneo y que sirve de nuevo camino de expresión para gente que necesita expresarse con las manos”.

“La porcelana aporta gran parte al significado de la obra por cómo se transforma durante el proceso creativo”.

La creativa y diseñadora de joyas durante uno de sus talleres.

En su camino hacia la búsqueda de nuevos modos de expresión, Trinidad es un referente cuando hablamos de joyería artesanal. Sus cursos y talleres consiguen traspasar la frontera de lo meramente formal y abren nuevas puertas a un mundo de mayor expresividad. “Puedo observar en la mayoría de mis talleres a creativos de otras disciplinas que se suman a experimentar lo que ofrece el proceso de la cerámica, que a la vez exige calma y voluntad”, dice.

Tres muestras de diferentes series de broches con acabados y materiales diversos.

Fotos: Abel Vilches/José Bravo/Jorge Marin-Buck

www.trinidadcontreras.com

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