Los responsables del estudio catalán Wit (We Innovate Together) no le tienen miedo a sumergirse en diferentes disciplinas, confían enormemente en su método de trabajo y además, una de sus máximas es el cuidado a la detalle y el trabajo perfectamente ejecutado.

Al frente de este equipo están Carla Navas y Víctor Molina, dos jóvenes emprendedores que gestionan a través de esta marca todas las facetas creativas que interactúan con el ser humano en sus espacio cotidianos. Como ellos mismos defienden “Es una simbiosis de arquitectura, diseño e interiorismo cuyo propósito es sumar su potencial creativo para hacer de cada proyecto una experiencia emocionante y cercana para sus clientes”.

Su filosofía y ámbito de actuación se inclina más por la arquitectura y el interiorismo, aunque el diseño industrial es una tercera pata que, poco a poco, va adquiriendo presencia. “Suele ser un complemento de nuestra actividad principal y siempre forma parte del proceso, puesto que diseñamos hasta el último detalle de nuestros proyectos”, defienden desde el estudio.

“Wit es una simbiosis de arquitectura, diseño e interiorismo, cuyo propósito es sumar su potencial creativo para hacer de cada proyecto una experiencia emocionante y cercana para sus clientes”, comenta Víctor.

Su producto, dos piezas de momento (una mesa y una lámpara) son muy arquitectónicas y defienden la honestidad con los materiales que usan, con la pureza de forma y su uso. “Básicamente, intentamos respetar la esencia de cada elemento. Además, nosotros vendemos ilusión y creatividad en el diseño, pero hacemos mucho énfasis en nuestra profesionalidad. En esta profesión es muy importante ser cumplidor y consistente con el proyecto, porque la inversión suele ser importante”, aseguran.

Perspectiva del espacio de trabajo de Studio Wit.

Ambos socios se crecen ante los retos y están encantados de poder colaborar con gente disfruta del proceso y que tenga intención de romper con los cánones habituales. Ahí es capital el entendimiento mutuo: “Afortunadamente, procedemos de disciplinas diferentes, arquitectura e interiorismo, y eso es bueno porque dependiendo del área al que corresponda la decisión, manda uno u otro, pero siempre compartimos las ideas”, explican.

“Afortunadamente, procedemos de disciplinas diferentes, arquitectura e interiorismo, y eso es bueno porque dependiendo del área al que corresponda la decisión, manda uno u otro, pero siempre compartimos las ideas”, asegura Carla.

La mesa Stand by Me y la lámpara Balance, sus dos primeras obras de mobiliario e iluminación, representan fielmente sus principios y argumentos de ejecución. “ Se trata de dos trabajos con una factura muy simple, pero que definen muy bien sus líneas de actuación. En ellos quedan perfectamente reflejados aspectos como la geometría y la sencillez, básicos en nuestro trabajo”.

Lámpara Balance, uno de los primeros proyectos de estudio Wit.
Dos vistas del proyecto Hotel SurfYoga, en Santander.
Equipo de WIT con Carla Navas y Víctor Molino al frente.

Fotos: wit-lab

www.wit-lab.com

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