Bajo el sugerente nombre de Another Country se esconde una firma de mobiliario y una marca prescriptora de tendencias británica que su director creativo Paul de Zwart creó en el año 2010 de una forma un tanto casual.

Paul buscaba unos taburetes de tres patas que, además, le sirvieran para utilizar también como improvisadas mesas auxiliares y, ante un mercado que no le ofrecía una alternativa válida, Paul de Zwart decidió crear su propia firma de mobiliario. Pero no servía cualquier cosa. En su cabeza se mezclaban términos como sostenible, durabilidad, buen diseño y calidad como premisas imprescindibles para incluir en este nuevo reto empresarial.

De Zwart conocía las mieles del éxito tras su paso como fundador de la revista Wallpaper, la gran biblia del diseño, interiorismo y tendencias que cambió las reglas del juego estético de los años 90, y tras haber colaborado con la diseñadora Ilse Crawford y el director creativo Alasdhair Willis, se sentía con la suficiente confianza como para adentrarse en el mundo del mobiliario de diseño. “Yo quería encontrar cosas bien hechas, que durasen mucho tiempo y tuvieran un precio razonable. No quería ir a Habitar o Ikea y ya está. Hubiera sido demasiado simple”, ha dicho en directivo en más de una ocasión.

Y mientras mucha de la gente que deambula por el mundo del arte y el diseño estaba a la búsqueda de un nuevo mañana creativo, Paul estuvo durante un año estudiando el mercado y la demanda que se generaba en él. Siempre había querido crear sus propias piezas y ésta era la ocasión perfecta para llevarlo a cabo. El director creativo de Another Contry ha confesado que lleva en su interior un frustrado arquitecto y ésta era la disculpa perfecta para darlo a conocer. Y así fue como, tras estudiar el trabajo de los diseñadores japoneses con la madera o descubrir la enorme influencia del mercado escandinavo y de las piezas de mediados de los años 50 en el mundo del diseño, nació Another Country.
Diseñó su primera colección de mobiliario con la ayuda de un artesano local de Dorset, Dominic Parish, y comenzó la producción de sus primeras seis piezas. La clase de su éxito también es debida a que De Zwart intenta esquivar los enormes márgenes de precio de los productos en la calle y se decanta por la venta online, un mercado emergente que cada vez tiene mayor presencia. También “la vuelta al trabajo artesanal bien hecho y un mayor cuidado en cómo hacemos las cosas es clave para que esto funcione”, dice Paul.

La vuelta al trabajo artesanal bien hecho y un mayor cuidado en cómo hacemos las cosas es clave para que esto funcione.

Desde entonces Another Country, que produce su mobiliario en Inglaterra y Portugal, es un referente cuando hablamos de diseño cuidado, sostenibilidad, calidad y precios razonables. En su quinto aniversario, Paul apostó por la colaboración de varios diseñadores locales e internacionales, como David Irwin, Catherine Aitken y Studio Dessuant Bone para que crearan una línea de estudio que celebrara el paisaje inspirador de Dorset. Una propuesta igual de sencilla y en la que permanecen intactos los valores que sustentan la marca y con la que se confirma su buen momento.

El último paso de la Another Country tuvo lugar en el certamen Designjunction, durante la Semana del Diseño de Londres de septiembre de 2016, cuando se presentó la Serie Cuatro. Una colección en torno a la mesa tradicional inglesa y en la que se incluyen una mesa de comedor, un banco, dos taburetes y una cama de día. Piezas que incorporan un nuevo lenguaje estético al compacto catálogo de la marca.

Fotos. Joseph Fox/Anothercountry/v2com
www.anothercountry.com

Piezas de la última colección de la firma

Piezas de la última colección de la firma


Mesa “Three”


Taburete “Two” y lámpara “One”


Butaca “One” y lámparas de la colección “Firs

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