La diseñadora textil Carmen Machado.

Impresionada por la enorme y destructiva acción que el abandono de redes, plásticos y aparejos de pesca provoca en las especies marinas de todo el mundo, la diseñadora textil Carmen Machado ha tomado la iniciativa de convertir estos desechos en materiales útiles con una segunda vida.

Los nuevos textiles, surgidos de esta recuperación ecológica, pretenden descubrir a la gran masa social las ventajas que tiene reutilizar materiales que se encuentran a la deriva en los océanos de todo el mundo y los beneficios que se consiguen con un control sobre los desechos que se abandonan en el mar. Además, la pesca y el resto de especies marinas dejarán de sufrir las terribles consecuencias que estos materiales producen en su desarrollo cuando son ingeridos por peces y aves.

Restos textiles en la playa.

Cuerdas y redes.

Selección de tipos de materiales.

“He crecido en Puerto Rico, un país repleto de costa, y soy una gran amante de la vida en la naturaleza y del mar. Cuando acabé mis estudios en diseño textil en Chicago, comencé a pensar cómo podía relacionar mi preparación académica con mi interés por el medio marino y los tejidos. De ahí surgió la idea de cómo aprovechar estos desechos y residuos para convertirlos en nuevos materiales reutilizables”, asegura Carmen.

El resultado es un nuevo tejido textil, llamado Debris, repleto de pequeñas celdillas rellenas con trozos de hilos, plásticos y cuerdas. Esta nueva textura es, además, tremendamente rígida, impermeable y altamente sostenible. “Tenía que conseguir un tejido bonito, con un nuevo valor y que transmitiera el mensaje de que el futuro y el diseño es sostenible, y de abrir nuevos caminos a la reutilización de los materiales viejos y desechados”, asegura la diseñadora.

Detalle de tejido con acabados en color gris.

Muestras de textiles con diferentes texturas.

Este “textil marino”, que implica una cuidada labor artesanal, funciona muy bien para utilizar como tapizado de mobiliario de exterior, ya que su condición como aislante y su resistencia son increíbles. Ejemplo de ello es la silla Debris en la que han colaborado la propia diseñadora y el artesano de la madera Rupert Lees.

“Cuando acabé mis estudios en diseño textil en Chicago, comencé a pensar cómo podía relacionar mi preparación académica con mi interés por el medio marino y los tejidos”.

Debris no es un tejido que se pueda producir en grandes cantidades dado el enorme trabajo que lleva la realización de cada nuevo metro. Sin embargo, Carmen está estudiando la posibilidad de sacar una pequeña colección de productos, no solo mobiliario, en los que aplicar este tejido y acude periódicamente a las playas de Gran Bretaña y Puerto Rico para encontrar nuevos materiales con los que trabajar.

Fotos: Carmen Machado

www.carmenvmachado.com

Silla Debris realizada por Carmen Machado y Rupert Lees en tejido textil marino y madera.

This article is also available in English