El interés por descubrir todas las posibilidades que ofrecen los nuevos materiales lleva a inquietos creadores a luchar hasta llegar a diferenciarse del resto. Este fenómeno se produce en ese campo de la investigación con materiales inusuales, conceptos nuevos y continua prueba y error.
En ese proceso se encuentra desde hace un par de años la diseñadora islandesa Ragna Ragnarsdottir, una entusiasta de la investigación y de los nuevos materiales que ha creado una pequeña colección con una estética propia original y única.

Todo surgió con el descubrimiento de la mezcla de látex, plásticos ecológicos y madera. Permitía, además de crear un objeto de cualidades novedosas, aprovechar al máximo los recursos tecnológicos con el mínimo esfuerzo. Ragna, además, ha conseguido con esta brillante idea producir diseños de gran calidad con escasos recursos. El método son unos moldes capaces de crear casi cualquier forma y con los que se consigue que la producción resulte mucho más eficiente. De esa experimentación ha surgido un espejo, un banco y una pequeña colección de vasos.

Retrato de la diseñadora.

Vasos del proyecto Main D’œuvre, dirigido por Samgsan Na Soontorn.

“Cuando comienzo un proyecto, no busco necesariamente algo que sea lógico o racional. Es más una labor de exploración y de búsqueda de nuevos caminos. El proceso de diseño en sí es un largo viaje de búsqueda, tanto mental como físico, en el que pruebo nuevas posibilidades de los materiales. A través de errores, dibujos, notas y pruebas, encuentro, a veces, el potencial que me lleva a una ejecución más racional. Siempre hay que tener la mente abierta y estar dispuesto a descubrir que una gran idea sin un trabajo previo es como tocarte la lotería”.

Estructura de madera creada por la diseñadora.

Bocetos previos y pruebas de color.

Tres piezas acabadas en diferentes colores de pigmentos.

Como consecuencia de ese proceso de investigación surgió el proyecto Main D’œuvre, un estudio bajo la tutela del profesor Sarngsan Na Soontorn, que cambió para siempre la idea del aprovechamiento de los materiales. “Empecé a interesarme por las posibilidades que me podía dar el látex, en descubrir nuevas formas y cómo manipularlo. Al principio, lo adapté a una estructura parecida a una mesa para encontrar otras formas interesantes y, luego, hice como unos marcos de madera que me permitían aprovechar el látex en una posición sólida.

“La mayoría de las veces esta experimentación no sabes muy bien a dónde te lleva”.

Finalmente, cuando añadí color a la resina del molde, surgió un lenguaje gráfico nuevo que hacía que cada pieza que hacía fuese una obra única. Main D’œuvre son los prototipos de ese proceso; un trabajo de producción de nuevos objetos en el que se mezclan técnicas nuevas y tradicionales sin necesidad de utilizar maquinaria de alta tecnología. El resultado son piezas muy originales que se pueden utilizar para distintos propósitos”.

Banco de resina y estructura de producción creado por Ragna Ragnarsdottir.

La diseñadora se muestra entusiasta ante este logro, sobre todo, porque, al trabajar con este tipo de materiales mixtos, le permite controlar absolutamente todo el proceso creativo, sin ningún tipo de cortapisas. “La mayoría de las veces esta experimentación no sabes muy bien a dónde te lleva, probablemente a ningún punto concreto, pero no es hasta el final del proceso cuando descubro lo que he hecho”.

“A través de numerosos errores, dibujos, notas y pruebas, a veces encuentro el potencial que me lleva a una ejecución del problema más racional”.

¿Y porqué tiene tanta relevancia este descubrimiento? Sobre todo, porque con este material la diseñadora puede realizar cualquier tipo de diseño sin importar el tamaño que tenga. “Todavía estoy intentando ajustar algunos parámetros técnicos para poder realizar piezas todavía más resistentes. En el caso del banco que he hecho tiene una estructura metálica en su interior ya que está hecho con hormigón para mantenerlo unido y hace que sea más compacto”.

Boceto previo de espejo, montaje de producción y pieza final.

Sin embargo, haber llegado hasta aquí no supone mucho puesto que Ragna está en la idea de hacer una colección de piezas más ligeras. “Me encantaría trabajar en formatos más grandes y con diseños más complejos, y espero poder hacerlo en un futuro no muy lejano”. Hasta ese momento, Ragna, que ha trasladado su estudio a Filadelfia, está trabajando en una nueva líneas de productos, como alguna luminaria, que pronto se dará a conocer.

Palmatorias en forma de esfera realizadas en resina acrílica y silicona fundida. Arriba, la diseñadora en su estudio de trabajo.

Fotos: Ragna Ragnarsdottir.

ragnaragnarsdottir.squarespace.com

 

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