Considerado como uno de los diseñadores industriales escandinavos más innovadores en la concepción de mobiliario moderno, el finlandés Eero Aarnio pasará a la historia porque rompió moldes con la estética tradicional vigente en su época y porque comenzó a experimentar con materiales como la fibra de vidrio, en un momento en el que este material no formaba parte del mobiliario tradicional.

Silla burbuja


Silla tomate en el lago Saimaa

A pesar de que comenzó a diseñar siguiendo los dictados de la corriente tradicional, sus formas orgánicas y sus llamativos colores trastocaron los dictados del momento que le tocó vivir, que permanecía anclada en la sencillez y pureza de diseños que dominaba la corriente de mobiliario nórdico.

Fuertemente influido por las ideas de Charles y Ray Eames, Aarnio era un apasionado de la experimentación y sus soluciones atrevidas e iconoclásticas supusieron un antes y un después en el diseño nórdico. Suyas son la silla Ball para Asko, con la que ganó el premio ADI en 1968, y la silla Burbuja que colgaba del techo. Dos muestras únicas de su ingenio y humor que estimulan la imaginación y desafían la gravedad y la rigidez.

Silla infantil Puppy

Esta retrospectiva, comisariada por Suvi Saloniemi, descubre todo el talento de un hombre que vivió hasta los 83 años, que fue profesor y que destacó como arquitecto de interiores; una exhibición en la que hay lámparas, muebles, pequeños objetos, fotografías, experimentos, películas y piezas únicas de los años 1950 hasta hoy.

8 de abril/25 septiembre 2016
www.designmuseum.fi

Silla Cognac y el diseñador en la silla Ball

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