En la década de los años 60, la artista suiza Françoise Grossen apareció en la escena norteamericana del arte en un momento clave. Las tendencias que aparecieron en esa época para romper con la tradición y mostrar otras formas artísticas, convirtieron esos años en un continuo hervidero de propuestas.

Ella, que había rechazado el método de trabajo tradicional del telar rectilíneo, presentó nuevas obras realizadas en cuerda y en formato XL, diseños suspendidos y en cuerda elaborando nudos, lazos y trenzas. Este trabajo descubría una propuesta revolucionaria en el arte, dando vueltas a un material que hasta ahora no había sido demasiado trascendental.

Obra de papel y almidón “Co-twisted”, de Tomoki Ishida

Obra de papel y almidón “Co-twisted”, de Tomoki Ishida

Paralelamente a su trabajo, otras artistas coetáneas como Eva Hesse, Sheila Hicks o Magdalena Abakanovicz, comenzaron a interesarse y trabajar en materiales como la cuerda, las cadenas o el cable. Fueron momentos de un profundo cambio en el que estas disciplinas, por fin, encontraron un espacio dentro del complejo y cada vez menos reducido mundo del arte.

Puentes colgantes y estructuras utilitarias junto con todo tipo de objetos de fibra, como los khipus peruanos o las cuerdas marinas, las formas de anclaje y anudado e incluso hasta los exoesqueletos de los insectos sirvieron a Françoise como punto de referencia para trasladar a sus piezas, formas abstractas que no eran caprichosas porque sí, sino cargadas de sentido estético y uniformidad interna.

“Patak au Perou” de Guy Houdouin y “No sound on the wind” de Lenore Tawney

“Patak au Perou” de Guy Houdouin y “No sound on the wind” de Lenore Tawney

Su trabajo metódico, acumulativo y repetitivo en ciertos momentos se transformaba en aparatosas y delicadas esculturas de cuerda que luego convertía en objetos que influían también en el modo de ver aquella época. Eran piezas artísticas realizadas con una técnica aparentemente sencilla que requerían una gran técnica y mucha dedicación.

“Shield” y “Swan”, obras de Françoise Grossen

“Shield” y “Swan”, obras de Françoise Grossen

En la muestra que ahora se exhibe se incluyen algunas de las piezas de la diseñadora suiza, que forman parte de la colección permanente del museo, junto con otras de autores

contemporáneos que abordaron materiales como el metal, la lana, la cuerda o la fibra sintética. Está organizada por Elissa Auther y la asistente Sophia Merkin.

 “Construction” y “Symbiosis”, dos piezas de F. Grossen

“Construction” y “Symbiosis”, dos piezas de F. Grossen

Hasta el 15 de marzo de 2017
Photos Courtesy of the artist and Blum & Poe/ Butcher Walsh/ John Bigelow Taylor/ Ed Watkins/ Eva Heyd/ MAD .
www.madmuseum.org

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