Retrato de la diseñadora en su taller de trabajo.

El objetivo primordial de la mayoría de los procesos que recurren a viejos materiales para crear nuevos productos pasa por reutilizar un sinfín de componentes en desuso y conseguir establecer una nueva vía de explotación con nuevas creaciones, originales y casi siempre bajo el paraguas de la ecología como principal reclamo. Papel, tejidos, plástico, o madera, entre otros, encuentran en este modo de explotación un nuevo destino comercial y se crea una nueva gama de productos que, además, cuenta con gran número de seguidores eco.

En este proceso de nuevos planteamientos se encontraba la diseñadora gráfica y artista húngara Rita Koralevics cuando descubrió las enormes posibilidades que ofrecía reutilizar viejos periódicos y revistas para conseguir una pasta elaborada de pulpa de papel que le permitía crear pequeñas producciones de objetos; un componente que recordaba mucho al tradicional papel maché. Este fue el principio de Paper Up, una pequeña productora de objetos realizados en pasta de papel, básicamente decorativos, pero con calidad y buen diseño, en la que nacieron varios jarrones y envases e incluso una lámpara.

Trabajos realizados por la diseñadora con pasta de papel cemento para su propia marca de productos Paper Up.

“Descubrir y experimentar durante todo este proceso ha sido muy inspirador porque ibas descubriendo con cada creación nuevos parámetros de diseño y exploración que desconocías. El resultado final de cada objeto, que han sido elaborados totalmente a mano, cambiaba porque adquirían un carácter propio que los hacía únicos”.

Pero el ansia por evolucionar de la diseñadora y de su empresa, y su incansable dedicación, llevó a Rita, tras una ardua investigación, a crear una nueva línea de objetos realizados en un nuevo material: el papel-cemento. Con ella, además de ajustar los aspectos técnicos de su anterior producción, conseguía incluir la impermeabilidad y la solidez del cemento junto con la ligereza del papel en piezas como envases para líquidos, botellas o jarrones.

Jarrón envase acabado en color rosa palo.

El mismo recipiente en color gris.

Actualmente, Rita trabaja en la aplicación de este mismo material en el desarrollo de una colección de azulejos para paredes que, además de cómo aislante térmico, funcionarían como paneles acústicos.

Fotos: Szabo Barnabas/PaperUp

www.behance.net/ritakoralevics

Lámparas Dome, desmoldado de recipiente Curl Up y detalle de pulido y de acabado.

This article is also available in English