Un diseño sencillo, de trazo claro y sin pretensiones obvias puede convertirse en una pieza cuya presencia acierte al transmitir una contundencia que funcione. Estas líneas puras y contundentes son los parámetros sobre los que pivota acertadamente el trabajo de Octavio Asensio. Este joven diseñador apuesta en sus trabajos, y sobre todo en sus proyectos de asientos, por ofrecer en un mismo producto funciones prácticas que también transmitan su pasión por esta actividad creativa. A ello contribuye de manera importante el control sobre el desarrollo de su trabajo, una actividad que encuentra en la autoproducción de alguna de sus piezas una mejor forma de equilibrio.

Asientos modelos «MX2» y «MX1».

“ En todos mis proyectos busco darle tanta importancia a la usabilidad como al aspecto visual del producto; de hecho considero que no es buena idea separar estas dos funciones. Intento trabajar cada diseño para que los productos finales transmitan. Lo que consigo dar a conocer con cada uno de ellos, es lo que me apasiona”. Y es en productos como el taburete Torii o las sillas Chair MX1 y MX2 donde mejor se aprecia esta entrega total. Si además, le sumamos a estos diseños un material como la madera, entendemos mejor esa pasión. “La madera aporta calidez y personalidad en bruto y, además, permite infinidad de acabados. La palabra madera incluso se queda corta para todo el universo de posibilidades que contiene, por su facilidad para trabajar y sus magníficas características que envejecen maravillosamente”.

 “La madera aporta calidez y personalidad en bruto y, además, permite infinidad de acabados»

Su taburete Torii es la pieza perfecta para darnos cuenta de las cualidades que defiende Octavio. A unas líneas de suma limpieza y mínimal apariencia que recuerdan claramente al diseño japonés más puro, la madera consigue incorporarle ese punto extra de personalidad con sus piezas mecladas y de contornos suaves. “Es el resultado de diseñar un asiento con dos puntos de apoyo, atendiendo a su estabilidad. Mi influencia en este proyecto viene más por el racionalismo y la arquitectura masiva que por el mundo nipón. El aumento de secciones, el mínimo número de piezas y como están resueltos los encuentros entre ellas sin herrajes, hacen de Torii un producto que transmite estas ideas”.

Taburete «Torii» acabado en madera y con pátina en negro. 2017.

Diseño sin distracciones y desnudo, así explica Octavio que son sus asientos acabados en madera; prototipos en estado casi puro, tanto en la versión en natural como en los acabados en negro mate. Debemos destacar que muchos de estos trabajos o prototipos se hacen de forma totalmente artesanal, una cualidad que le añade un extra que la gente sabe apreciar. “La calidad en los detalles es muy importante. Existe una transmisión de valores que pocas veces una máquina puede conseguir, son cualidades que dotan al producto de personalidad y alma. Por ello las personas están dispuestas a pagar más, porque entienden el aumento de valor y que la pieza transmite más por el diseño y el proceso, que por el simple material y su función. Además, es importante formar al cliente en el consumo de diseño y productos y que todo esto nos lleve a ser más responsables”.

«Trabajo con las sensaciones que transmite el producto, intentando ser lo más libre posible en la toma de decisiones»

Sin lugar a dudas, lo que más aprecia Octavio de su trabajo es la libertad de acción, una opción que, de momento, le permite estar abierto a todo tipo de público sin dirigir su producción hacia un camino determinado. “Trabajo con las sensaciones que transmite el producto, intentando ser lo más libre posible en la toma de decisiones. Es por esto que un proyecto puede estar muy distante de otro en cuanto a destinatarios”.
¿Y cómo ve el futuro? Sobre todo, con grandes expectativas porque comienzan a surgir las primeras colaboraciones con grandes empresas del sector. “El camino está marcado, solo queda recorrerlo y disfrutar”.

Mesa de madera modelo «DO table» con sobre intercambiable.

Taburete «Torii» en acabado de madera natural.

El diseñador con dos de sus asientos.

Fotos: Octavio Asensio

www.octavioasensio.com

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