Maestro artesano en el campo del metal y experto diseñador de mobiliario, Laurent Dif es uno de los pocos artistas con diploma de carpintero que ha conseguido aplicar y trasladar con acierto sus conocimientos con la madera a un material completamente diferente. El resultado es espectacular debido a sus formas escultóricas, a unos acabados con pátina industrial que él mismo ejecuta y a una estética contundente en la que se fusionan diseño, elaboración manual y edición limitada.

“Me resulta curioso ver qué tipo de trabajo hago ahora porque, cuando era niño, era muy inquieto y destrozaba mis juguetes para ver qué escondían en su interior. Siempre me interesó más descubrir sus mecanismos ocultos que jugar con ellos. Ahora me hace gracia recordarlo, pero mis padres estaban desesperados. Los pobres no entendían nada”, asegura Laurent.

No fue hasta muchos años más tarde cuando se trasladó desde la Costa Azul a París y vivió una relación más cercana con las artes, gracias a las actividades culturales de vanguardia que empezaron a despuntar en el París de los años 80 y 90. “Cantaba en un grupo de música, probé con la fotografía, formé parte de la vida cultura de la ciudad en exposiciones, conciertos, muestras y cursos, e incluso trabajé para una conocida firma de restauración con la que pude tratar de cerca el diseño y el reciclaje de mobiliario”.

Mesa Parrot con acabado lacado.

“Fue una época muy interesante. Aprendí mucho, sobre todo en lo relacionado con los acabados, las pátinas, la pintura, la reparación del mobiliario, etc. También tuve ocasión de trabajar para un conocido diseñador francés con el que descubrí el increíble mundo que se genera en las ferias de moda, en la creación de producto, el diseño de joyas, etc. Fue una época curiosa, tanto en lo personal como en lo profesional, porque descubrí que era una persona tremendamente creativa, con un enorme potencial para la inventiva y al que le gustaba investigar con todo tipo de actividades relacionadas con el mundo manual y con muchos proyectos en la cabeza”, cuenta.

“Soy bastante pretencioso. No quiero que mis piezas se inspiren en otras. Deben ser únicas y tener su propia historia”.

Pero si hay un punto de inflexión en el mundo creativo de Lauret, lo podemos visualizar cuando se trasladó a España. Se enamoró, cambió de país y comenzó a desarrollar actividades en todo tipo de campos relacionados con el trabajo manual. “Hace tres años empecé a dibujar, a hacer mis primeras maquetas de papel, también en 3 D y a ver la posibilidad de darle salida a toda esta creatividad encerrada. Fue también un tiempo perfecto para la reflexión porque descubrí cómo es el mundo de la producción, de los proveedores, de lo difícil que es empezar algo nuevo por tu cuenta…”, dice Laurent.

Taburetes modelo Tripy en latón y en acero lacado.

En ese momento, Laurent comenzó a trabajar con el metal, a investigar con un nuevo material – de los más baratos -, a desarrollar su propia maquinaria para realizar sus primeros diseños de mesas y asientos, y a tener su propia producción sin necesidad de depender de nadie. Nacían sus primeros diseños y la respuesta del público fue tremendamente positiva. Su particular método de trabajo, que conseguía piezas únicas y magistralmente acabadas, fue todo un éxito. Aparecieron los primeros certámenes y exposiciones para presentar sus trabajos, los encargos bajo pedido y las primeras piezas.

“La verdad es que utilizar metal fue un tanto casual. Era un material barato, incluso más que la madera, y me ofrecía posibilidades de moldeado, acabado y ejecución que se adaptaban mejor a las ideas que tenía en mi cabeza. Además, tenía muy claro que lo que quería desarrollar debía ser un producto hecho a mano con todos los sinsabores que te encuentras al trabajar con este tipo de materiales. Ahora estoy encantado y los primeros diseños, desde la silla LD1, confirmaron lo acertado de esta decisión” dice.

Detalle de acabado de la mesa Down.

Laurent acaba de presentar hace un mes sus dos últimas piezas, una mesa y una lámpara, que confirman el valor de una marca en crecimiento y que le auguran una posición muy destacada en el mundo del diseño.“Jugar con los cantos de metal, descubrir las posibilidades de este material y ver cómo poco a poco todo se moldea bajo mis manos, es de las mayores satisfacciones que tengo. Tardé en descubrir mi camino profesional, pero ha sido un periplo que he recorrido encantado y en el que descubrí mi gran capacidad creativa”, dice.

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Trabajo de proceso en mesa de comedor y maqueta de lámpara.

Fotos. © Laurent Dif

www.laurentdif.com

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