“Hago dibujos”. Así de conciso es el mensaje que el joven ilustrador catalán José Antonio Roda deja escrito en su página web cuando acudimos a la sección + info para descubrir un poco más sobre su trabajo. Un mensaje sencillo, exento de florituras y claro, muy claro, sobre todo porque su obra ya cuenta con la suficiente compostura como para poder identificarla cuando vemos una de sus ilustraciones.

Confiesa que no cree en las etiquetas ni en el inmovilismo dentro de su profesión, sobre todo, porque la suya es una evolución que se dirige hacia el futuro; un futuro que cambia con el paso de los días, con la llegada de nuevos proyectos y un mañana en el que confía plenamente. Esa seguridad también se respira en sus trabajos, obras repletas de colores primarios que, como confiesa, comienzan con una simple mancha de color que, poco a poco, da forma a retratos o a motivos gráficos en los que lo simple forma parte imprescindible del resultado final.

 

“Utilizar los colores que pueblan mi obra no es algo premeditado. Es algo que simplemente ha sucedido y lo hago porque me gustan mucho. Me recuerdan al mundo infantil, lo primario, lo básico; son colores para jugar. Quizás en otro momento me apetezca probar otras cosas, pero hasta la fecha, esos colores son los únicos que me imagino y utilizo para crear y componer”, dice Roda.

Retrato del ilustrador José Roda.
Colección de retratos de actrices del cine, uno de sus lenguajes más personal.

En su trabajo también descubrimos el papercut (recorte de papel), una meticulosa y detallista técnica totalmente manual y muy de moda en el mundo gráfico actual de la que se recuperaron las primeras muestras en la China del siglo XVI. “Es muy entretenido y ha tenido una gran influencia en mi forma de ilustrar y de componer. Para mí es otra forma más de dibujar”, asegura el ilustrador.

“Utilizar los colores que pueblan mi obra no es algo premeditado. Es algo que simplemente ha sucedido y lo hago porque me gustan mucho. Me recuerdan al mundo infantil, lo primario, lo básico; son colores para jugar”, asegura el artista.

Lo mejor de todo esto es que Roda incorpora y combina diferentes técnicas en un mismo trabajo, algo que, evidentemente, enriquece su trabajo. Así tecnología digital y artes manuales conviven sin problemas “Al final son solo soportes en los que plasmar la ilustración. Ojalá tuviera la posibilidad de ahondar en todo tipo de técnicas y materiales. Por desgracia no es así”, cuenta.

Serigrafía Berenar, ejemplar firmado y numerado.
Obra Black Fashion.

En cualquier caso, lo mejor de todo es que el ilustrador que un día dejó Cataluña para trasladarse a Madrid, para ampliar horizontes y probar fortuna fuera de su área de confort, ha conseguido crear marca y disfruta de su trabajo. “El tiempo dirá hacia donde se dirige todo esto. Sigo dibujando, trabajando en proyectos que me llegan, planteando nuevos productos para mi tienda online y pasármelo bien mientras intento pagar mi alquiler y mis impuestos”, comenta.

El diseñador delante de uno de sus murales.

Fotos: Jose Roda

www.josearoda.bigcartel.com

Plato de cerámica Alaska.

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