Es inconformista por naturaleza y le encanta probar todo tipo de propuestas creativas que tengan que ver con las manos. Ellas son sus herramientas de trabajo y las utiliza como si fueran un punzón que cincela una pieza de mármol.

Melissa Deckert no es ninguna novata y lleva tiempo experimentando la creación, un campo en donde de repente puede involucrarse en un trabajo como tejedora o lanzarse sin miedo a la montar un laboratorio fotográfico en su dormitorio.

Sus objetivos se dirigen a probar todo tipo de técnicas y materiales para conseguir plasma sus inquietudes personales. Como buena artesana inquieta, encuentra la inspiración más en las limitaciones que le puede presentar un trabajo que en las facilidades para hacerlo.

Aún no es maestra en su disciplina, pero ya le queda poco para conseguir expresar en sus trabajos un lenguaje personal por el que la identifiquen sin decir más palabras. “Me encanta ensuciarme las manos y explorar nuevas formas de trabajo, porque creo, además, que estamos en un periodo donde poder intercambiar disciplinas. De interactuar unos y con otros”; asegura la diseñadora gráfica e impresora de Brooklyn.

Sus aspiraciones también se dirigen a realizar objetos y productos hechos a manos, un futuro en el que invierte parte del dinero que le proporciona trabajar, entre otros, para la plataforma Etsy.

Gracias a ellos cuenta con una cartera de trabajo holgada en la que ahora mismo da salida a sus proyectos de ilustración. El futuro no le preocupa de momento, pero sigue soñando con un día en el que pueda ser la responsable gráfica de los escaparates de Bergdorf Goodman, en Nueva York.

www.melissadeckert.com

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