No es un diseñador gráfico al uso. Y no lo es porque, aunque domina como nadie su método de trabajo, no hace aspavientos cuando presenta sus proyectos. Muy al contrario, parece que quisiera pasar desapercibido entre la muchedumbre. Y eso resulta sorprendente en un mundo que anhela encontrar nuevos iconos a los que admirar. “En realidad siempre me encuentro fuera de lugar cuando se profundiza en cualquiera de las disciplinas, incluso en el campo del diseño. No he sido, no soy y, probablemente, no seré maestro de nada. Mi sensación es que voy a la fiesta el colegio vestido de castor cuando todos van de Pastores”, dice Martin Satí de sí mimo.

Educado artísticamente en la Universidad de Sevilla, donde estudió Bella Artes y descubrió los métodos tradicionales de pintura y dibujo, completó su formación en la Universidad de Winchester, en el Reino Unido, dónde se especializó en diseño contemporáneo. Y es gracias a esta combinación de fórmulas como ha conseguido crear un lenguaje propio en el que se mezcla lo viejo con lo nuevo, lo tradicional con la vanguardia. “Poseo un campo-base, que es el del diseño, y de aquí salgo hacia otras áreas y disciplinas como la ilustración, la pintura, la escultura e, incluso, algún tipo de acción gráfica, pero cuando cae la noche, suelo volver al campo-base. Aquí parece que no molesto con lo cual me dejan estar”, asegura.

Sin embargo, un simple vistazo a su portfolio, despoja de cualquier sentido esas palabras, puesto que su trabajo resulta, cuanto menos, energético, espectacular, nuevo y delirante. En él se puede apreciar que controla como nadie la estética “pop” más colorista y la tecnología más actual para realizar creaciones completamente futuristas. Tampoco le hace ascos a nada. Lo mismo crea un logo para una marca internacional, que diseña una nueva tipografía, hace un microrrelato gráfico, se disfraza para formar parte de una instalación o realiza una nueva gráfica para una marca de papel pintado.

Llama la atención, eso sí, la predilección del “artista” sobre la figura circular. “Más que el círculo es el movimiento circular lo que me atrae. Hice un libro de dibujos titulado “Que será de mí”, sobre la fugacidad y el olvido, donde escribo un breve texto que se llama “El fin se acerca a un nuevo principio”. Ahí dejo claro como un círculo abierto debe unirse a otro círculo y así sucesivamente, como un muelle”, comenta.

www.martinsati.com

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