La literatura infantil se ha convertido en uno de los mejores exponentes visuales para descubrir el talento y el trabajo de infinidad de ilustradores en todo el mundo. Además, es un trabajo que se ve reconocido  en numerosos certámenes y concursos que premian esta labor. En nuestro país, importantes nombres aparecen ligados a algunos de los premios de ilustración más importantes y ya se han convertido en un referente para futuras generaciones. Algo parecido, a menor escala, sucede en Portugal, país que en este campo comienza a tener mucho que decir.

Una de sus alumnas aventajadas, Madalena Matoso estudió Diseño en la Facultad de Bellas Artes de Lisboa y un postgrado en Diseño Gráfico Editorial en la Faculta de Bellas Artes de Barcelona, y cayó, casi accidentalmente en la ilustración infantil. “Acabar haciendo este tipo de trabajo fue algo casual, aunque es un campo en el que me encuentro muy cómoda. Cuando con mis tres amigos y socios decidimos crear Planeta Tangerina fue porque recibimos un encargo centrado en este campo. Luego, unas cosas llevaron a otras y, finalmente, focalizamos nuestro trabajo en este área. Posteriormente, surgió la edición de libros con la intención de hacer obras más libres y que tuviesen una vida más duradera,” explica la autora.

Con ciertas pautas que identifican sus dibujos con la escuela polaca de ilustración, Madalena quiere matizar que, aunque su trabajo está dirigido a los más pequeños, sus diseños están hechos para todos los públicos. “Aunque mis dibujos están dirigidos a la infancia, un territorio sumamente rico, mi trabajo es para todos los públicos. Es una forma de facilitar otras lecturas paralelas y más abiertas sobre un mismo dibujo”, comenta.

“Me encanta la geometría libre, característica propia de la escuela polaca, así como los constructivistas rusos, en los que las formas geométricas, gráficas, abstractas, y los colores primarios se relacionan con las formas orgánicas”, afirma Madalena. De imágenes sencillas y de gran colorido, la diseñadora portuguesa no aborda su trabajo desde una única técnica, al contrario, utilizan una u otra dependiendo de lo que requiere cada trabajo.

Premio Nacional de Ilustración 2008, Madalena es una privilegiada en un país donde no existe una gran tradición en esta campo. Sin embargo, sí que es un país con talento por descubrir, a pesar del poco apoyo de las instituciones. “Creo que lo más interesante en este ámbito se está haciendo en proyectos independientes y con pocos recursos. Y también creo que todo esto se produce porque faltan en las grandes empresas buenos  directores de arte, personas con un espíritu crítico y una mente más abierta que arriesguen un poco más”, dice. En cualquier caso, Madalena espera que las cosas cambien  pronto y que el futuro se presente luminoso.

Fotos: Planetatangerina/Madalena Matoso.

www.planetatangerina.com

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