No resulta nada descabellado descubrir que alguien como Federico Antelo, que estudió las carreras de Bellas Artes y de Diseño, haya terminado ejerciendo de estampador de telas.
Sin embargo, la versión profesional de esta disciplina, la descubrió trabajando en nuestro país durante más de 10 años en el sector de la moda. Esta disciplina le abrió una nueva perspectiva de lo que era el mundo de la estampación sobre tejidos y de conocer en profundidad un proceso artesanal que, en países como India o Bangladesh, son el sello de gran parte de su producción textil.

Desde hace escasamente seis meses, Federico tiene taller y marca propios (Federico Antelo Para Portar) y sus llamativas y coloristas composiciones geométricas comienzan a aparecer en editoriales de decoración y revistas del ramo. “Toda mi evolución tiene que ver con mi formación, con mi país de origen, Argentina, donde existe una gran tradición artística con lo geométrico y lo minimalista. Comencé trabajando sobre la tela de un bastidor, sobre madera, papel y, finalmente,, en el textil. La serigrafía me permite hacer cosas únicas, muy especiales y recurrir a una técnica en la que puedo experimentar a medida que voy trabajando en los diseños”, asegura el artista.

Su obra más llamativa son sus trabajos en loneta, en los que trabaja sobre una mesa en la que pega el textil con un pegamento especial y que le permite experimentar con las tintas y los colores sin que se deforme el dibujo original. “Hago un primer boceto que luego coloreo y repito sobre las telas, lo modifico a medida que hago el estampado y creo continuamente. Por eso cada una de mis piezas es especial”, comenta Federico.

Su taller y su producción no solo se limita a crear telas para entelar las paredes de las casa, también incorpora este grafismo a cojines y a objetos de uso cotidiano como carteras, mochilas, piezas todas con un lenguaje textil propio. Afortunadamente, Federico ha conseguido que su trabajo se haya convertido en una necesidad intrínseca de producir y que sus piezas sean una extensión de su vasta cultura visual, un hambre insaciable. “Hago mis propios diseños y recibo encargos que tengan que ver con ese grafismo. Lo que nunca voy a hacer es un estampado de palmeras porque no tiene nada que ver conmigo”, asegura.

www.federicoanteloparaportar.com

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