La experimentación con la intención de conseguir nuevos productos con un extra de diseño lleva a numerosos creadores a probar en sus futuribles proyectos todo tipo de materiales, formas y acabados. A priori, el resultado final es una incógnita, tras un trabajo exigente que nos confirme el comportamiento de esas formas y materiales. Sin embargo, conseguir un resultado óptimo lleva, en la mayoría de los casos, a lograr productos  sorprendentes y renovadores.

En ese punto está el diseñador norteamericano Evan Fay, que ha realizado para la última feria de diseño joven de Milán, en colaboración con la diseñadora Ayako Aratani, el asiento Lawless. Un proyecto en el que ambos creadores han tenido muy en cuenta el comportamiento del cuerpo humano para conseguir una pieza ergonómica y de resultados eficientes.

“Cuando aplico sobre ciertos materiales técnicas de transformación y métodos artesanales, consigo elevar su valor y el estatus del concepto de diseño”.

Para elaborar esta pieza los diseñadores se han concentrado en la experimentación de las formas y de los materiales irregulares con el fin de conseguir un objeto doméstico. Lawless es una pieza que celebra la irregularidad de un sistema caótico dentro de una sociedad perfectamente estructurada. A través de él, su estética plantea una nueva forma de expresión que invita a la reflexión. Evan defiende, además, que el diseño es una filosofía de vida que le lleva a la experimentación para conseguir que el ser humano se relacione entre sí y con las cosas que posee.

“La mayoría de los materiales que elijo para trabajar ya existen en la industria de la manufactura. El proceso de cambio que se produce con la manipulación y tras aplicar las técnicas artesanales a estos materiales de uso común es lo que eleva su estatus dentro de un contexto del diseño. Utilizar estos materiales industriales (acero, latón, espuma, tela) se adaptan a los conceptos y a la estética de los diseños” asegura Evan.

Es en ese proceso de creación cuando el desarrollo de sus ideas encuentran su verdadera esencia. “Normalmente hago piezas con las que me identifico perfectamente y que me tocan muy de cerca. Por eso siempre espero que el cliente final de cada uno de estos trabajos se sienta plenamente identificado. Sin embargo, el hacer un encargo me lleva a veces a desafíos que no me había planteado anteriormente”, asegura.

Pero esto no resulta un problema y sabe cuál es su camino en su disciplina. “La única vía para mi producción de calidad y de una buena ejecución es controlar absolutamente todo el proceso de producción. Sé que hay una producción menor, pero creo que es lo mejor para conseguir un producto de calidad y más coherente con el diseño final”, dice.

Lo siguiente: “Seguir investigando en nuevas formas de expresión de mobiliario para sentarse, que me lleven a explorar tipologías y métodos de construcción totalmente intuitivos”, dice el diseñador.

Detalle de la estructura de tubos de acero.

Detalle de tejido.

Estructura y tejido de Lawless.

Fotos: Charlie Schuck

www.evanfayfurniture.com

Evan Fay en su taller de trabajo.

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