DOBLE

Dos cilindros de diferentes diámetros dan forma a este depurado recipiente de cerámica permitiendo exponer un ramo de flores o una única flor. Es una idea de Gilli Kuchik y Ran Anitai para Bakery Studio.

www.bakery-design.com

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COMPUESTO

El jarrón “Pi-no-pi-no” ofrece una nueva manera de cómo debe ser el recipiente perfecto para poner flores. Su particularidad reside en que funciona como un puzzle al que se le añaden piezas y va ganando en color y textura dependiendo de su uso. Sus piezas son de madera, cristal y metal. Es de Maija Puoskari.

Foto: Riikka Kantinkoski /A-lehdet Ikko Alaska Kinnunen

www.maijapuoskari.com

TUBULAR

Detrás del nombre de esta pieza, “Olfattorio”, se esconde el trabajo de la diseñadora y arquitecta italiana Cristina Celestino y la sabiduría de los viejos perfumistas que escondían en recipientes parecidos las esencias de sus perfumes. Realizados en borosilicato de vidrio, estos jarrones alambicados encierran en su forma esférica el perfume de las flores que guardan en su interior. Son de la firma Attico.

Foto: Mattia Balsamini
www.designattico.com

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BINOMIO

Materiales como el aluminio y el cristal se ensamblan para formar una pieza compuesta. Un transparente contenedor inferior en el que se inserta la ligera estructura metálica para que ramas y flores se apoyen. Lo firma Alexander Lervik para Tinges y se llama “Trädkrona”.

www.tingest.se

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