Especializarse dentro de la ilustración es una buena decisión para crear marca. De esta forma, posicionas tu trabajo y tu estilo, y quién cuenta contigo para un proyecto determinado sabe exactamente lo que tú ofreces. Ego Rodríguez, es un diseñador autodidacta español, afincado en Londres desde hace 20 años, que expresa en sus trazos sus inquietudes, sus influencias externas, sus gustos personales, y todo el aprendizaje que lleva a sus espaldas desde que comenzó a hacer los primeros bocetos en su cuaderno de dibujo cuando era niño.

Reconoce que gracias a la formación de sus padres, ambos relacionados con las artes, su camino hacia esta actividad ha sido bastante previsible. Su trabajo, limpio y de estética muy definida, ahonda básicamente en el retrato donde, además, ha conseguido su mayor repercusión. Sorprende también que muchos de los protagonistas de estas ilustraciones son masculinos y su estética, de grandes contrastes de color y donde el trazo adquiere el protagonismo, recuerda al trabajo del ilustrador de moda de los años 40 René Gruau.

“Gruau es una gran influencia en mi trabajo. Varios ilustradores de moda como Antonio López, Erté y Stefano Canulli me inspiran. De Gruau, aparte de su simplicidad, me gusta el acercamiento que tiene al cómic y al Pop Art. Me encantan los trazos dinámicos y los colores vivos. Nací en los años 70, crecí en los 80 y 90 y hay cierta nostalgia gráfica en lo que hago”, asegura el ilustrador.

Su llegada al retrato ha sido un tanto casual. Comenzó como encargos para amigos y se convirtió en marca de la casa. “Me sirvieron como plataforma para introducir gente en otras dimensiones y en escenarios nuevos. Es como crear un makeover virtual. Empezó como parte de un juego y, poco a poco, se fue extendiendo a través de encargos hasta que lo incorporé como algo fijo de mi portfolio”, dice Ego.

Retrato de Ego Rodríguez.

Y ¿qué tiene que ver en todo esto esa estética homoerótica que se adivina en muchos de esos retratos? “Comencé a hacerlos sin una aspiración personal concreta y curiosamente comenzaron a convertirse en encargos. Ahora es un referente obligado en mi obra. He de decir que actualmente el 88% de mi audiencia y clientela son gays, profesionales, gente que además tiene interés por el arte y por la comunidad LGBT. Es algo que se refleja en mi trabajo”, dice.

Lo mismo ocurre con su fascinación por personajes relacionados con el cine. “El cine siempre será un gran referente para mí. La mayoría de los personajes que bosquejo son influencias en mi crecimiento. Figuras que me marcaron de una u otra manera. Tengo una serie de “Hollywood Femmes”, que son actrices y sus papeles, que nunca supe muy bien cómo podían funcionar y que ahora, con plataformas como Instagram, veo que tienen un gran número de admiradores, bien porque eran personajes que no encajaban en la sociedad, porque eran antihéroes o incluso iconos LGBT”, comenta.

Camiseta con ilustración del diseñador.

Y es precisamente en el mundo online donde muchas veces se perfila el camino hacia dónde dirigir el próximo paso. “Las camisetas con mis ilustraciones surgieron por comentarios en las redes, al igual que otro tipo de productos como postales, láminas, cajas de series limitadas… Representan actualmente el 95% de mi trabajo y tiene su origen en Instagram. Es como dar un nuevo sentido a la ilustración, al trasladarla a otro tipo de objetos menos habituales para su divulgación”, dice el ilustrador.

Y, ¿cómo se respira en el mundo de la ilustración desde Londres? “Llevo más tiempo en Londres del que he vivido en España. Creativamente es un buen sitio para abarcar muchos aspectos y la gran mayoría de mis clientes son de aquí o de Estados Unidos. Una gran diferencia es que en Londres un ilustrador se busca por su estilo concreto. Mis clientes quieren lo que yo hago; en España, lo creativo está tratado como un cajón de sastre. El ilustrador hace logos, páginas webs y pinta paredes. Aquí eso se respeta mucho más”, afirma contundentemente.

Rincón del estudio y selección de obra del diseñador Ego Rodríguez.

¿Y no le llama la atención trasladar sus personajes al mundo del cómic? “Vengo de una casa llena de cómic. Mi padre era una gran coleccionista y mi hermano, Javi Rodríguez, es un dibujante de Marvel. Alguna vez hago alguna minihistoria, pero el lenguaje del cómic es muy diferente al de la ilustración. Yo siempre lo comparo con la narrativa del cine. El contar una historia visual, trasmitir unos personajes o unas acciones es diferente al impacto que produce una ilustración cuando se visualiza en un primer momento, son siempre complementos y deben ser descriptivas en sí mismas”.

Fotos: Eivind Hansen

www.egorodriguez.com

www.eivindhansen.com

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