A tenor de los muchos pasos que se van dando en el mundo de la creatividad, y por la evidencia de las numerosas artistas que cada vez tienen mayor peso y presencia en el mundo de la cerámica, resulta curioso constatar que ese campo, casi reservado a la manufactura masculina, se hace cada vez más importante en el ámbito femenino.

En nuestro país, aunque de una manera más pausada, también hay grandes creativas que abrazan esta disciplina para adentrarse en el mundo del diseño. Romina Gris, una interiorista catalana reconvertida en ceramista, es una de las que ha conseguido hacerse un hueco con unas piezas muy interesantes por su formas arquitectónicas y geométricas, y por sus acabados diferentes, especiales. Su trabajo artesanal y con un acabado casi todo en gres, ha pasado de ser una actividad placentera, que desarrollaba en su tiempo de ocio, a un proyecto empresarial a pequeña escala.

Retrato de la diseñadora.

La colección «Green Velvet» está formada por cinco jarrones diferentes.

“La marca ha ido creciendo sola. Empecé a trabajar en cerámica por placer, como hobby, y vi que había una buena respuesta de lo que hacía, y decidí ir a alguna feria. De esta manera, poco a poco, se fue consolidando la firma”, asegura la diseñadora. En el acabado de sus piezas, el color es también uno de los distintivos imprescindibles; colores que se adentran con gran acierto en un delicado tono rosa o en el intenso azul índigo, sin olvidar la fuerza gráfica del blanco y negro. “Me gusta trabajar con colores básicos. Normalmente cuento con varias formas y me gusta combinarlas con diferentes colores, aunque se repitan las mismas líneas de diseño. Para mí es una forma de completar el trabajo”, dice.

La línea «Stripes», totalmente elaborada de forma artesanal a mano, se inspira en la arquitectura postmoderna, como la del norteamericano Michael Graves o el italiano Aldo Rossi.

Acabada en porcelana esmaltada,»Patterns» lleva oro de 24 quilates.

«Blue Velvet» recurre a formas como el triángulo y la escalera.

En cuanto a los materiales, Romina se siente muy segura trabajando con el gres, aunque también tiene producción en porcelana. Es según sus palabras “un material más delicado. Además, si lo pintas con engobe, consigues colores más vivos. Y el blanco que se consigue con la porcelana también es más puro que el que se logra con el gres”.

Creo que el interiorismo me aporta el sentido de la proporción y la visión de conjunto para aplicarlo en mi trabajo”.

Lo mejor de todo es, como asegura la diseñadora, que la creatividad en el mundo de la cerámica ha dado un paso más y se hace cada vez más presente en el campo del diseño. “Hasta no hace mucho, este material se veía muy vinculado a la artesanía. Ahora se ha vuelto a usar para el diseño y el arte con una intencionalidad más estética y no solo funcional”.

El jarrón «Big Tower» es una propuesta de combinaciones que funciona como un juego de construcción infantil.

Y como era de esperar en el mundo globalizado, el mundo online también se ha hecho eco de este tipo de trabajos. De hecho, Romina está ultimando el lanzamiento de su propia tienda, un lugar donde los encargos y trabajos personalizados encuentren un nuevo mercado.

Bocetos, elección de colores, comportamiento de materiales, pruebas y trabajo de torno……

Fotos: Romina Gris Estudio

http://rominagris.com

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